Tendencias gastronómicas para eventos en 2026
¿Qué se viene en sabores, presentaciones y propuestas culinarias? Estas son algunas de las claves que marcarán el rumbo.
1- Experiencias interactivas: el comensal como protagonista
Los eventos ya no se limitan a un menú fijo servido en tiempos tradicionales. La tendencia es crear estaciones en vivo donde el chef cocina frente a los invitados, explica el plato y permite personalizar ingredientes.
Barras de pastas artesanales, estaciones de sushi armado al momento o mesas de fuegos con cortes seleccionados generan cercanía y espectáculo. El público quiere participar, elegir y sentir que forma parte del proceso.
La gastronomía se vuelve performática: se cocina, se arma y se termina frente a los ojos del invitado.
2- Sabores globales con identidad local
La fusión continúa creciendo, pero con un enfoque más consciente. En 2026, veremos combinaciones que integran técnicas internacionales con productos regionales.
Cocina asiática con ingredientes autóctonos, reinterpretaciones de recetas tradicionales con presentaciones modernas y menús que cuentan una historia territorial serán protagonistas. La identidad culinaria cobra valor, especialmente en eventos corporativos donde la marca busca transmitir pertenencia y autenticidad.
El concepto “glocal" —global y local al mismo tiempo— define esta tendencia.
3- Opciones inclusivas y personalización real
Las propuestas veganas, vegetarianas, sin gluten y sin lactosa ya no son alternativas secundarias: forman parte del menú principal. La inclusión alimentaria se consolida como estándar, no como excepción.
Además, los organizadores priorizan ofrecer variedad sin que nadie se sienta “diferente" por su elección. Los menús están diseñados para que todos los invitados disfruten con el mismo nivel de creatividad y calidad.
La personalización también alcanza a bebidas, postres y maridajes adaptados a preferencias individuales.
4- Presentaciones minimalistas y elegantes
En cuanto a estética, la tendencia se inclina hacia el minimalismo sofisticado. Menos sobrecarga visual y más foco en el producto. Vajilla artesanal, colores neutros y montajes limpios permiten que el plato sea el protagonista.
Las porciones individuales y los formatos “finger food" evolucionan hacia propuestas más refinadas, con combinaciones equilibradas y detalles cuidados. La experiencia visual es tan importante como el sabor.
La premisa es clara: simple no significa básico, sino preciso.
5- Sostenibilidad como eje central
La conciencia ambiental atraviesa todas las decisiones gastronómicas. En 2026, los eventos priorizan proveedores locales, productos de estación y reducción del desperdicio.
Menús diseñados para aprovechar integralmente los ingredientes, eliminación de plásticos descartables y uso de materiales biodegradables son prácticas cada vez más comunes. También crece el interés por medir la huella de carbono de los eventos.
La sostenibilidad no solo comunica valores, sino que mejora la percepción de marca en eventos corporativos.
6- Tecnología aplicada al catering
La tecnología también impacta en la experiencia culinaria. Pantallas que muestran el proceso de elaboración, códigos QR con información del plato y maridajes sugeridos digitalmente aportan un componente innovador.
Además, la planificación logística se optimiza mediante sistemas que permiten ajustar cantidades en tiempo real, evitar excedentes y garantizar mayor eficiencia operativa.
En algunos eventos de alto nivel, incluso se incorporan técnicas de cocina de precisión como cocciones al vacío y control digital de temperaturas para asegurar resultados consistentes.
